Mostrando entradas con la etiqueta motivación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta motivación. Mostrar todas las entradas

¡¡Terminó el curso, profes!!

Acaba el curso y es tiempo de vacaciones, de reflexión, de pensar en cómo lo he hecho y qué resultados he conseguido; y en cómo me voy a preparar para el próximo curso.

Es hora de pensar qué más voy a hacer en el próximo curso para mejorar los resultados obtenidos de mis alumnos, y por tanto los míos.

Porque si mis alumnos aprueban o suspenden gran parte de la responsabilidad es suya, pero también es mía (100% - 100%). Me explico, cuando yo observo que un alumno no consigue alcanzar los mínimos objetivos,  yo -como profesor-, como el que tiene un papel fundamental en su desarrollo, debo de reflexionar en qué le pasa y qué puedo hacer para ayudarle a interiorizar los conocimientos que yo doy en clase. Y … además, ... no quedarme ahí, sino dar un paso más y pensar qué más puedo hacer por él. Seguro que hay más cosas que puedo hacer. Unas no las conoceré pero depende de mí investigar hasta conseguir saber más y más; y otras, si sé pero que por falta de tiempo, de política del centro, etc .., no las habré podido aplicar. Y si sus resultados son buenos, también seré el responsable de sus éxitos.

No todas las personas tenemos la misma capacidad de aprendizaje, sino que afortunadamente todos somos diferentes. Y si eso, nos enriquece para la sociedad, para la vida diaria, por qué no para el aprendizaje. Si, como ciudadanos, luchamos por la igualdad en resultados y aceptamos que tiene que haber personas de diferentes religiones, culturas, razas, sexo o nacionalidades, ¿por qué no aceptamos que aprendemos de formas distintas y que cada uno tenemos un estilo diferente de aprendizaje? 

Nuestra labor como docentes, no solo es facilitar el conocimiento, sino participar en el desarrollo de aprendizaje de nuestros alumnos. Y ello se consigue, además de dar la materia, valorando lo positivo que pueda hacer el alumno y motivándole para que consiga mejores resultados. Es decir, no solo escucharpara corregir, sino escucharpara el aprendizaje.

Estas vacaciones, ¿descansarás para desconectar o para prepararte?

(II parte) Todos los alumnos quieren aprender. Lo que no saben es que hay diferentes formas de hacerlo

(Continuación de la I parte....)


No todos los alumnos son iguales y los hay con dificultades de aprendizaje o algo más rebeldes. ¿Cómo debe un profesor actuar en estos casos?
Afortunadamente, no todos somos iguales. Somos rebeldes porque nos sublevamos al no conseguir los resultados que esperamos. Si queremos un objetivo y nuestro empeño por alcanzarlo no se ha trabajado lo necesario o no se ha hecho adecuadamente, nos molesta y nos enfadamos con el mundo, provocando que desistamos. Nos colocamos en un estado de victimismo y rebeldía. Lo contrario sería repasar qué es lo que nos ha faltado, volviendo sobre nuestros pasos y buscando la forma de conseguirlo.
Para un profesor siempre será más motivador tener una clase de alumnos que estén deseosos de aprender y que lo hagan al mismo ritmo. Todas las personas quieren aprender, sin embargo no todos aprendemos de la misma manera. A aquellos que no lo hacen por los conductos normalizados, les denominamos como alumnos con “problemas de aprendizaje”. Al ser alumnos que no atienden igual que el resto de la clase, dificultan la tarea del profesor. Eso no significa que esos alumnos no quieran aprender. Eso significa que necesitan que su aprendizaje sea diferente.
¿Por ejemplo?
Pongamos las tablas de multiplicar. Mientras un grupo se las aprende de memoria, otro necesita la racionalidad de saber cómo se llega a ese resultado y otro grupo necesita el movimiento para aprender. Es decir, habrá niños que se sepan como papagayos la tabla de multiplicar del 5: 5×1=5, 5×2=10, 5×3=15… El segundo grupo lo razonará: 5×1=5, 5×2=5+5=10, 5×3=5+5+5=15… Y al último grupo, se lo podemos enseñar jugando a golpear la mesa o usando los dedos para contar.
Hay alumnos que perciben mejor la información mediante el canal auditivo, otros el visual y otros el kinestésico. Por ello, un profesor con competencias de Coaching apreciará los tres canales en clase y sabrá cuál es el mejor para cada alumno. Habrá alumnos que mirando la pizarra interioricen la lección (visual), otros necesitarán que se lo expliquen comunicándoselo verbalmente (auditivo) y otros estarán más interesados por aprender teniendo contacto físico con el material para aprender (kinestésico). Los profesores, los adultos, somos los responsables de saber qué forma de enseñanza tenemos que aplicar dependiendo de las particularidades de cada uno, cuidando las etiquetas que les ponemos.
También hay niños con problemas de autoestima. ¿Cómo puede un profesor detectarlos? ¿Cómo puede ayudarles a superarlos?
Detectarlo es muy sencillo para un profesor. Si hablamos únicamente de la comunicación no verbal, observaremos que es un niño callado, que se relaciona poco con los demás, que su cabeza suele mirar hacia el suelo, con los brazos pegados al cuerpo, que su forma de andar es con los pies hacia dentro, que no se mueve mucho, que su letra es pequeña y separada… Hay muchos síntomas por los que un profesor sabe de los problemas de autoestima en un alumno. Eso sin hablar de cuando se expresa verbalmente.
Para ayudar a un alumno con problemas de autoestima se necesita mucha conversación con él para que se desahogue, reflexione, aprenda, crezca y se dé cuenta, a través de las preguntas del profesor/coach, de sus puntos de mejora y de sus fortalezas.
¿El coaching educativo puede ser una herramienta contra el fracaso escolar?
Por supuesto. En el momento que creemos en las personas (alumnos) como seres potencialmente capaces de alcanzar lo que se propongan, se lo hacemos saber y les damos las herramientas para superar los fracasos y verlos como oportunidades, pasamos a darles creencias potenciadoras que les ayuden a superarse y luchar por sus objetivos. No se debería hablar de fracaso escolar, sino de éxito escolar. Si queremos que cambien los resultados de la educación española, no situemos el éxito o fracaso en el alumno, hagámoslo en quienes creamos y gestionamos el sistema educativo, en quienes tenemos la responsabilidad de transmitir para que los alumnos adquieran conocimientos. Todos los alumnos quieren aprender y no saben que hay diferentes formas hacerlo. Por lo tanto, el “fracaso escolar” no es de ellos, sino nuestro.
¿Cuál es en tu opinión la mejor metodología educativa?
La mejor metodología es la que respeta al ser humano como ser único, ser que quiere aprender, crecer y alcanzar sus metas, sintiéndose feliz y orgulloso. Esta metodología utiliza las técnicas y habilidades de Coaching, más las materias y conocimientos curriculares, para que el alumno sea capaz de identificar, planificar y organizar los elementos que conforman el curso escolar.
Resumiendo, la mejor metodología educativa es aquella que practican los centros para conseguir que todos los alumnos sean exitosos. Por alumnos exitosos me refiero a los que se realizan como personas, que tienen las ideas claras para alcanzar sus metas y que se ven potencialmente capaces de conseguir lo que les motiva. Unos serán exitosos en el resultado de obtener las mejores notas, otros mediante sus habilidades en el deporte u otras competencias… No todos los que obtienen buenísimas notas son alumnos exitosos. Hay alumnos con muy buenas notas que no saben relacionarse y luego tienen problemas muy grandes a la hora de trabajar o de compartir su vida con otra persona.
Hay que saber cuáles son las habilidades innatas y fortalecerlas, prestando atención y ayuda en las que son necesarias para conseguir los resultados curriculares.
¿Qué cambiarías de nuestro sistema educativo actual?
Cambiaría la formación a los profesores dándoles más competencias para conocer al ser humano. Cambiaría la forma de crear los programas de las asignaturas haciendo protagonistas a profesores y a alumnos. Cambiaría la forma de enseñar, cambiaría la forma de evaluar a los alumnos, cambiaría algunas de las herramientas para enseñar (aunque esto ya se está cambiando) y sobre todo cambiaría a todos aquellos profesores que no hacen crecer a sus alumnos, porque los alumnos son seres potencialmente perfectos. Todos llevan un talento que espera ser revelado o liberado por quién cuida de su formación/educación.
En la educación de los niños también tiene un papel fundamental la sociedad (familia, entorno…) ¿Cómo valoras esta influencia? ¿Qué deberíamos tener en cuenta como sociedad para no perjudicar el desarrollo de los niños?
La educación también es producto de la familia y del entorno. No es lo mismo vivir en un entorno pobre de ideas, sin aspiraciones, que en un entorno emprendedor, de lucha y con metas de superación. Aunque tengamos capacidad para discernir lo que es bueno o malo, solemos aprender lo que conocemos. Lo que desconocemos, ni siquiera sabemos que existe. Siempre hemos oído decir que aquellos países/pueblos que no están desarrollados, son más felices que los desarrollados. La diferencia está en que no conocen, o no tienen la misma información, y por lo tanto, son felices con lo que tienen.
Será el alumno, el aprendiz, el que sea capaz con los conocimientos que va adquiriendo, tanto en el aula, como en su entorno familiar y social, el que tendrá que saber gestionar lo que es bueno o malo para él. Sin embargo, necesitará de la ayuda de otros (profesores/coaches/padres/compañeros) que le muestren qué le está faltando para conseguir sus sueños. En definitiva, somos producto del aprendizaje que tenemos cada uno, no solo con las habilidades innatas con las que nacemos, sino con las que aprendemos y desarrollamos a lo largo de nuestra vida.
(Artículo enlazado con El aula de Papel Oxford)

Todos las personas/alumnos quieren aprender. Lo que no saben es que hay diferentes formas de hacerlo. (I parte)

Resumen (1 parte de la entrevista publicada en El aula de Papel Oxford )
¿Cómo defines el Coaching Educativo? ¿En qué consiste?
El Coaching es un método de aprendizaje que se produce por la reflexión de las preguntas que realiza el coach a quien desee conseguir un objetivo y por sí mismo no lo alcanza. El Coaching Educativo es el conjunto de las herramientas que se facilitan para adquirir habilidades y competencias en el aprendizaje en los Centros Educativos, tanto a profesores, tutores, dirección, alumnos y padres.
A través del Coaching, cambiamos el punto de observación que tenemos, mejoramos las relaciones, intensificamos las fortalezas de cada uno, respetando y valorando las particularidades del alumno (de la persona) y fomentamos la autoestima, con el único fin de que los alumnos den lo mejor de sí mismo y sepan orientarse hacia la excelencia, entendiendo que la excelencia es dar lo mejor de uno mismo, sin comparaciones ni competiciones.
¿Qué te llevó a especializarte en coaching educativo?
Cuando me formaba como Coach, pensé que si desde el colegio, cuando somos pequeñitos, nos ofrecieran estas herramientas, si los profesores tuvieran estas competencias de Coaching, los alumnos serían mejores y los resultados serían los soñados por todos (profesores, alumnos y padres). Sin embargo, la educación de mi época estaba más pendiente de las modelos educativos que de los alumnos. No se ocupaban de las personas, sino de las normas y los resultados finales. Sirva como ejemplo la experiencia que me contó un profesor retirado. Con ella se puede apreciar cómo va cambiando la educación. Afortunadamente poco a poco se van incluyendo las competencias de Coaching en los doctorados y másteres.
El coaching educativo tiene como objetivo motivar a los alumnos, pero no es una tarea sencilla…
El Coaching consiste en que las personas seamos capaces de conseguir nuestros sueños. El Coaching aplicado en la educación y en quienes son los responsables de ella entrena a las personas en habilidades de comunicación, respeta a las personas como seres legítimos únicos dando valor a su personalidad, potencia el respeto hacia uno mismo y su prójimo, enseña a realizar juicios basados únicamente en hechos, impulsa el autoconocimiento, la automotivación y crea nuevas posibilidades. Con todo ello conseguimos que los alumnos tengan más confianza en ellos mismos, estén motivados y sigan luchando y avanzando para alcanzar sus sueños y metas. Conseguimos alumnos, profesores y padres más felices.
En algunos centros, el alumno desmotivado o sin inquietudes es apartado, incluso se le muestra a los demás como un ejemplo de lo que no se debe hacer. Esto provoca que el alumno crítico se vaya poco a poco metiendo en su concha sin luchar por dar lo máximo de sí y repitiéndose, una y otra vez, una creencia limitante que le impedirá salir adelante. Y es que a nadie le gusta que le recriminen o le regañen públicamente. Nos gusta que nos escuchen, que nos ayuden, que nos pongan de ejemplo de superación, de esfuerzo… Recomiendo leer el cuento “Cartas de Teddy” para comprender mejor este concepto.
¿Cuál es tu consejo en este sentido?
Mi consejo es que los que tenemos la responsabilidad de educar, facilitemos a todos los alumnos, a todas las personas, las herramientas necesarias para creer en sí mismos. Que les facilitemos confianza y creencias poderosas para que crezcan como personas, para que se desarrollen y elijan el tipo de vida que quieren vivir.
¿A qué herramientas te refieres?
En los centros educativos no solo aprendemos el contenido de las asignaturas, también aprendemos a respetarnos y respetar a los demás, a mirar a las personas como seres únicos, a relacionarnos con los demás, a escuchar, a motivarse, a ver el fracaso como una oportunidad y no un estancamiento, a distinguir las creencias potenciadoras, de las creencias limitantes, a saber qué nos falta para llegar a nuestros objetivos o simplemente saber dónde queremos llegar.
Los responsables de la educación, además de transmitir el contenido de las asignaturas, somos los guías de los alumnos en el crecimiento como personas. Les ayudamos a tener competencias de autoestima, motivación, interés y saberse relacionar en la sociedad. Les ayudaremos a conseguir sus sueños, su felicidad.

Continuará .. (puedes ver la II parte en http://www.coachingparaempezar.es/2016/09/ii-partetodos-los-alumnos-quieren.html)

La realidad virtual en la Educación

He tenido la oportunidad de conocer qué es la realidad virtual gracias a las Jornadas que ha celebrado la Fundación Telefónica. En la jornada de la Educación, The App Date, se explicó los diferentes escenarios en los que las materias educativas pueden llevarse a la realidad virtual, con el fin de que los alumnos entren en ella e interactúen con lo que se les muestra. Es algo fascinante¡¡ Tuve la oportunidad de entrar en una pirámide y desplazarme por sus galerías¡¡

 A través de la Gamificación, es decir, la conjunción de aplicaciones,  juegos y las materias educativas, se potencia la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y otros valores positivos que facilitan el juego. A todos nos gusta jugar y ésta es una forma nueva y poderosa para influir y motivar a los grupos de personas.

Se habló incluso de mostrar lo que puede sentir un alumno que sufre acoso escolar. Se comprende a través de la empatía que sentimos estando en el lugar del alumno, mediante la realidad virtual. A continuación os pongo el enlace del video que nada tiene que ver con la aplicación de realidad virutal donde puede uno puede ver lo que le rodea (360º)  pudiendo moverse en todas las direcciones y comprobar lo que le están haciendo.  https://youtu.be/XAQWc8cEoUU

Esta nueva técnica, la realidad virtual, está basada en cómo percibimos la información que nos llega a través de los sentidos: vista (74%), oído (13%), olfato (4%), gusto (7%) y tacto (2%). Hay otro sentido, el sentido común, que me dice que la educación crecerá mucho mediante esta nueva técnica, la realidad virtual. Me baso en la intuición y la sensación. ¿te apuntas?




De la confianza, al compromiso y a la obtención del objetivo educativo

Al final de este post te reto. ¿Te atreves?

..

La confianza es lo que nos permite relacionarnos con otras personas y alcanzar el desarrollo necesario para seguir avanzando en nuestros objetivos. Necesitamos de la confianza que nos den otros y confiar en otros para evolucionar. La confianza es algo que depende de dos partes: la del otro (que puede ser individual, o colectiva) y la mía. Necesitamos confiar y ser confiables para alcanzar los objetivos que nos marcamos.
Confiamos en alguien cuando respetamos el ser legitimo que es. Los juicios que hacemos hacía ese ser se basan en la construcción de las acciones para alcanzar el objetivo, sabiendo separar las diferencias que tenemos los seres humanos, pero respetando el ser legítimo que somos cada uno de nosotros. 

Me explico, .... si yo el primer día de clase juzgo positivamente a un alumno mis acciones hacía él, le encumbrarán hacia el éxito. Si por el contrario, le juzgo como ser incompetente, le estaré cerrando posibilidades de futuro.
Somos confiables cuando hemos demostrado, y ha sido validado por el otro, que nuestras acciones son sinceras, es decir, hemos dado muestras anteriormente que concuerdan con el patrón ético del otro. Esa sinceridad es juzgada cuando vemos al otro competente, o lo que es lo mismo, capaz de realizar la tarea asignada porque hemos visto en él algo por lo que juzgamos que posee competencia para la acción. Y si eres y haces por ser sincero y competente, estarás resultando creíble y por tanto confiable. Este pequeño detalle de saber juzgar y tomar acciones, solo la sabemos quienes tenemos la experiencia, quienes somos los responsables de la educación.
Dicho ésto, cuando somos alumnos, cuando nos enfrentamos a algo nuevo, no podemos ser juzgados como confiables porque primero tenemos que demostrar que somos sinceros y competentes. Por ello, los que somos responsables de la educación y la trasmisión de conocimientos (profesores/educadores/tutores/padres) somos conscientes de que etiquetando a los alumnos lo que hacemos es marcarles su futuro, abriendo o cerrando puertas en su desarrollo. Si, trabajamos nuestros juicios, y potenciamos a los alumnos, como seres legítimos, les veremos como seres capaces, confiables, sinceros, competentes y creíbles para alcanzar sus objetivos.
De cara al nuevo curso, te propongo algo que yo aprendí de un profesor, un maestro. El primer día de clase mostrar que confiamos en nuestros alumnos, que son competentes para alcanzar el objetivo común de todo el aula, que no es otro que sacar el curso adelante. ¿Cómo? dándoles credibilidad, confianza; viéndoles como seres posibles, sinceros y capaces. El truco está en decirles el primer día de clase que confiáis en ellos y prueba de ello está en que todos en este primer día de clase tienen un "10", un sobresaliente, porque estáis seguros que son competentes para ello. Luego les explicáis que para mantenerlo es tan sencillo como realizar a lo largo de todo el curso las tareas que asigne el profesor, estudiar, asistir y atender en la clase. Con estas pequeñas  acciones, mantendrán el sobresaliente, dado que es mucho más sencillo mantenerse que alcanzar algo.
Tú, como maestro, les habrás hecho ver, les habrás hecho entender y les habrás hecho sentir que confías en ellos. Tus acciones, dándoles un papel en el que vean el sobresaliente, contándoles que son sobresalientes y sintiendo que son merecedores de esa nota, les impulsarán a hacia el estímulo de visualizar su desarrollo. Ellos solo tendrán la responsabilidad y el compromiso de mantener la expectativa en común. ¿Te atreves? Cuéntame tu experiencia en coachingparaempezar@gmail.com. Las cinco más interesantes serán publicadas en este blog.

¡ ¡ QUE EMERJA EL TALENTO ! !

Sinopsisde la entrevista realizada en el programa de radio Tú Mejor Versión de IESECHUMAN, de la mano de Carolina de la Fuente y Néstor Cerdá. 
………..

- A qué te dedicas?
Soy Coach - formadora  y me dedico a realizar Coaching Ejecutivo, para las empresas; Coaching Social, a través de Coaching sin Fronteras y CIVSEM, a personas que se encuentran situación desfavorecida, parados o menores que se están reinsertando; y CoachingEducativo, a educadores, alumnos y padres, los tres pilares de la Educación.
- Cuéntanos un poco que es el  Coaching Educativo.
Cuando empecé a familiarizarme con el Coaching  … pensé qué fácil sería todo si cuando somos pequeños nos trasmitieran las habilidades de Coaching desde la escuela.

El Coaching ayuda a sacar lo mejor que tenemos cada uno de nosotros, nos ayuda a desarrollarnos, a través de la conversación. Se facilitan herramientas a educadores, directores de centros, orientadores, profesores, padres, tutores, .., que ellos aplicarán en sus equipos y en el aula, participando en el desarrollo de los menores de una forma efectiva. Estas herramientas harán que trabajen distinciones lingüísticas, cambios de observador, .. aprenderán a utilizar las creencias para impulsarles, distinguiendo entre las que nos potencian y nos limitan.

Por ejemplo, si un menor sueña con llegar un día a la luna, es importante conocer cuáles son sus inquietudes, hablar de ello, conocer hasta dónde quiere llegar. Si le decimos, “hijo, tú no puedes ir a la luna porque para ello se necesita mucho estudio, o mucho dinero, o que seas muy inteligente”, de un plumazo estamos echando por tierra todos sus sueños. Estaremos frenando sus competencias con las creenciaslimitantes que le trasmitimos. Debemos saber y conocer qué le lleva a querer llegar un día a la luna, qué cree que va a sentir cuando llegue, qué va a ver u oír. Debemos participar de sus sueños. Él irá tomando decisiones a lo largo de toda su vida y le gustará recordar cómo su padre, su madre o su profesor le acompañaron en ese desarrollo que puede que le llevase a ser astronauta (que se lo digan a Pedro Duque¡) o puede que descubra otro nuevo objetivo que le impulse a seguir otro camino, en otra dirección.. Eso es crecer¡¡
Siempre es preferible que le recuerden a uno, por ser un gran impulsor, profesor o padre, que la persona que no creía en sus sueños.

- Qué puede hacer el Coaching educativo para mejorar el rendimiento de los alumnos?
Lo más importante, es darlesconfianza en sí mismos, generarles ilusión, facilitarles seguridad, crearles motivación, …. reconocimiento y, con este cocktel se consigue, la satisfacción.  Creer en sí mismos, proponerse metas, objetivos, comprometerse consigo mismo, …, son habilidades que aprenden y  les hacen sentirse mejor, repercutiendo en su rendimiento.

- Qué ocurre con los alumnos que no comprenden o siguen el hilo de la clase?
Si un alumno no comprende lo que dice un profesor, no es un problema suyo, puesto que somos los profesores, los padres, …, los adultos, los que tenemos la capacidad y el deber de explicar para que nos entiendan. Y si ellos no entienden lo que les explicamos, tendremos que buscar las formas y estilos necesarios para que lo puedan interiorizar. Es decir, no es que ellos no comprendan, es que nosotros no expliquemos adecuadamente.

Ya decía Aristóteles que Las enseñanzas orales deben de acomodarse a los hábitos de los oyentes.
No todos somos iguales y no todos absorbemos o percibimos la información que nos llega a través de nuestros sentidos (oído, vista, olfato, gusto y tacto), de igual forma. Los adultos, somos los que tenemos la información, los que nos tenemos que asegurar que lo que queremos transmitir llegue a los alumnos. Por ello, si un alumno suspende, el fracaso no debe de ser del alumno, sino del profesor o adultos que le rodean al no trasmitir la información de la manera adecuada para que sea comprendida, reflexionada e interiorizada por el alumno.

- Pero cómo se facilita el Coaching educativo hoy en día? Y ¿está nuestro sistema educativo preparado para que nuestros profesores y formadores apliquen las técnicas del Coaching y se orienten a descubrir y potenciar el talento de  nuestros niños?
Hoy en día se facilita Coaching educativo, a través de la formación de los profesores, educadores, alumnos, .., mediante talleres y charlas, con dinámicas que interiorizan de forma experiencial.

Claro que nuestro sistema educativo está preparado para aplicar las técnicas de Coaching, pero siempre que se conozcan antes. No obstante, hay muchos profesores que a través de su vocación, su formación e información (no es la misma que la de hace 20 años) les hacen ser profesores excelentes que buscan lo mejor para sus alumnos y sacan tiempo y ganas de donde no hay, para ayudarles con paciencia y cariño.
Hoy en día somos capaces de descubrir y potenciar talentos. …. somos competentes para reconocer el talento. Antes, era más importante dar el temario en la clase que el propio alumnado. Sólo se ocupaban de impartir la materia, exponiendo un tema en la clase y a otro día, se examinaba y ya está. El que aprobaba, se suponía que había aprendido y pasaba; y el que suspendía tenía que volver a estudiar o repetir…. (desafortunadamente esto sigue ocurriendo en algunos centros). Vamos¡¡ lo mismo que hace siglos….

El principal objetivo que debe tener el profesor competente es tener la satisfacción de que sus alumnos entienden lo que trasmite en clase, lo reflexionan y lo interiorizan, ocupándose del ser.
- Pero no todos los chavales tienen la misma capacidad.. entonces ..?

Efectivamente no todos somos iguales. Al igual que no todos tenemos el mismo tipo de pelo que es algo que se puede apreciar a través de la vista; no todos tenemos las mismas capacidades y eso no se aprecia a través de la vista. Entonces tenemos que indagar y saber qué le ocurre al alumno que no puede llegar donde llega el grupo. Esa es nuestra responsabilidad. Tenemos que adaptarnos a sus necesidades y no al revés.
- Cuál es el principal problema a los que se enfrentan los profesores en el aula?

Al ratio, al número de alumnos. Cuanto menos alumnos, más facilidad para el profesor de conectar con los alumnos, dedicándoles el tiempo necesario. Hoy en día tenemos de media unos 35 alumnos por clase y teniendo en cuenta que las clases duran entre 50 y 60 minutos, significa que tiene menos de 2 minutos para cada alumno ¿????
- Antes decías qué realizas Coaching social, ¿qué te lleva a ti a dar Coaching en los Centros de Menores, entiendo que de una forma desinteresada?

La pasión por el Coaching, el saber y creer que les va a servir a comprometerse consigo mismos, a tener oportunidades, ilusiones, a que comprendan que vivimos en una sociedad en la que hay normas, a tener sueños, y a realizar un plan de acción para alcanzarlos ...
- Danos una píldora para que reflexionemos:

La utilización del lenguaje. El lenguaje no es inocente. Es muy importante saber utilizar el lenguaje de una forma efectiva. A través de nuestras palabras generamos el futuro, abriendo o cerrando puertas.
Como ejemplo, propongo que en lugar de hablar, de fracaso escolar, hablemos de fomentar el éxito escolar. O en lugar de finalizar las frases cuando explicamos algo, diciendo ¿me entiendes?, cambiarlo y poner la responsabilidad en nosotros, preguntando ¿me explico?

;-)

Nuevos propósitos

Estamos en septiembre. Y por una razón de hábitos, procedente de cuando empezábamos el curso escolar, tendemos a plantearnos nuevos objetivos, nuevos útiles, nuevas experiencias, .. en esta época del año. Después de las vacaciones veraniegas es cuando necesitamos diseñar los nuevos propósitos, y es cuando la publicidad nos invade con las nuevas colecciones.





Para llegar a alcanzar nuestros nuevos propósitos, es importante que seamos conscientes de las cinco etapas que recorreremos:

• Información y motivación
• Imaginación
• Puesta en acción
• Cumplimiento de los objetivos
• Celebración

Todo planteamiento nuevo procede de una información que ha llegado a nosotros de una forma providencial, leyendo, mirando un anuncio, alguien que nos haya contado algo, una sensación que hemos sentido..., A partir de aquí provoca que prestemos una atención especial poniendo todas nuestras alertas a buscar o encontrar cualquier cosa que tenga relación. Pongamos dos ejemplos de nuevos objetivos: Imaginemos por un momento que vemos, oímos o sentimos, que dejar de fumar es bueno para nuestra salud; o si tuviese el carnet de conducir me daría más independencia. La razón que nos hará alcanzarlo será la motivación que se irá haciendo mayor en todo el proceso hasta lograrlo.

Para conseguir todo propósito, sea dejar de fumar o sacarse el carnet, comprarse una casa, un bolígrafo, hacer un curso nuevo, (lo que sea por insignificante que parezca), hemos de imaginarnos, tanto en el proceso de conseguirlo, como una vez que lo hayamos conseguido, viéndonos dónde estamos, con quién estamos, qué hacemos, qué oímos, y qué sentimos. Échale imaginación y sube todos los peldaños de tu escalera ficticia para alcanzar tu objetivo.

La puesta en acción es la más compleja pero la más satisfactoria, porque todo, todo en la vida necesita de un esfuerzo y solamente el hecho de planificar, crear, y ponerse a ello, genera en nuestro cerebro una sensación que activa la segregación de serotonina. Con esta sustancia sentiremos una sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración. Esto provocará aumentar la motivación que nos hará sentir el objetivo más cerca.

El plazo de los tiempos para cumplir nuestro objetivo, dependerá de la magnitud del mismo. Puede ser algo que se alargue en el tiempo, como puede ser aprobar el carnet de conducir o puede ser simplemente tomar la decisión de dejar el hábito de fumar, y cumplir nuestro compromiso.

Toda meta alcanzada hay que celebrarla para dar por terminado el proceso. Así nuestro cerebro cada vez que se proponga un nuevo aliciente sabrá de la doble recompensa: la de alcanzarlo y la de la celebración.

¿Qué te has propuesto para este curso? Piensa en los pasos para conseguirlo y disfruta cada peldaño que subas.

¿Qué nos motiva?

Al igual que en las carreras de galgos, los perros corren tras un señuelo para conseguir un premio, las personas necesitamos una motivación para alcanzar nuestras metas.



Como en alguna ocasión he contado, con el Coaching, a diferencia de la Psicología, ni investigamos el pasado, ni necesitamos saber cuáles son las causas que nos han traído al punto donde nos encontramos. Sólo necesitamos conocer nuestros planes de futuro, nuestras ilusiones o nuestro estado deseado.
A través del Coaching nos hacemos conscientes de dónde nos encontramos, cuál es el estado presente que estamos viviendo, y con qué recursos impulsores y relentizadores contamos. A partir de aquí, sólo quedará estudiar todas las posibilidades y los diferentes trayectos que nos llevarán hacia nuestro objetivo. Desarrollaremos capacidades que antes no habíamos utilizado o ni siquiera sabíamos que teníamos. Es decir, sólo tenemos que diseñar nuestro objetivo y, como si de una escalera imaginaria se tratase, subir peldaño a peldaño hasta alcanzarlo.
Que ¿Qué nos motiva? El tener una ilusión. ¿Cuál es la tuya?
Coaching para empezar .. coachingparaempezar@gmail.com